EXPERIENCIAS DE LUJO EN EL HOTEL MAJESTIC DE BARCELONA

El Majestic Hotel&Spa de Barcelona, es un referente de lujo y estilo en la ciudad condal. Ubicado en el elegante Paseo de Gracia, es un establecimiento que ha apostado por la innovación, primeramente con la reforma del Hotel que ha dado lugar a la Majestic Royal Penthouse y en segundo lugar, por el lanzamiento del programa Majestic Experiences, que propone varias actividades ligadas al arte, la gastronomía y la gastronomía.

 Ubicada en la última planta del hotel, la Majestic Royal Penthouse se ha convertido, gracias a sus 467 m2 en la suite más grande de Barcelona.

El prestigioso interiorista Antonio Obrador, es quien ha reformado esta suite dándole algunos toques orientales, papeles pintados de Iksel o piezas de las firmas Van Thiel o Molteni.

La suite consta a su vez de dos amplias terrazas que ofrecen una doble vista panorámica de la ciudad, es decir, por una parte el Paseo de Gracia y el mar al fondo y por otra la Sagrada Familia y Montjuic.

El precio de la habitación es de 15.000 euros la noche.

En un mercado altamente competitivo, los hoteles de lujo están en la búsqueda constante para ofrecer a sus clientes experiencias únicas y exclusivas para vivir la ciudad como nunca antes. No se trata de buscar lo más caro, sino de sorprender al cliente para vivir Barcelona de una forma única y especial y así construir un recuerdo imborrable.  Barcelona es una ciudad creativa, dinámica, y muy cosmopolita y con tal motivo nace  el programa “Majestic Experiences” donde ofrecen opciones ligadas a la exclusividad a través del arte, la historia o la gastronomía.

Para los aficionados a la gastronomía con todo lujo de detalles, ofrecen a sus huéspedes un día interesante: desde el Port Vell y a bordo de un velero los asistentes disfrutan de unas maravillosas vistas para ver la ciudad desde otro punto de vista. Tras una hora de travesía se atraca en la comarca de Maresme, donde se encuentran las bodegas de Alta Alella, unas viñas situadas sobre unas pendientes que dan lugar a un privilegiado paisaje de viñedos, con el mar y Barcelona de fondo. Con un experto Ssmmelier de la bodega se disfruta de una cata de vinos de la tierra, y una comida elaborada por un chef privado que nos hará descubrir los sabores de la cocina local, maridada con los vinos de la bodega en un entorno único.

Para los aficionados a las cuatro ruedas y a la velocidad, y junto con la empresa Drive Me, proponen una experiencia única: En primer lugar, tendrán que elegir un coche de alta gama, como un Lamborghini, un Ferrari o un Porsche, que les recoge en la puerta del hotel y que después conducen a través de la ciudad hasta llegar a un circuito profesional. Una vez aquí, podrán disfrutar del automóvil y poner a prueba su pericia al volante. Es un plan con el que el visitante podrá dejarse ver conduciendo emblemas del motor al tiempo que descarga adrenalina.

Barcelona es una ciudad con mucha historia y gran calidad arquitectónica plasmada a lo largo de sus avenidas y en los edificios pertenecientes a la alta burguesía catalana.

Con la experiencia "Casas Singulares" permite a sus huéspedes conocer las casas modernistas más desconocidas e impresionantes de la ciudad. Viviendas que fueron habitadas por amantes del coleccionismo, el interiorismo y el arte, ofreciendo hoy una propuesta cultural al alcance de sólo unos pocos viajeros como la Fundación Cultural Privada Rocamora, un palacete isabelino que guarda una colección privada con piezas únicas procedentes de España, Europa y parte de América, o la Casa Amatller, todo un emblema diseñado por Puig i Cadafalch, artista coetáneo de Antoni Gaudí, que conserva el mobiliario original de 1900.

Como colofón, los visitantes disfrutarán de una cena privada única rodeada de arte e historia en el comedor de una de las casas.

 Otra experiencia, permite a los huéspedes conocer el  puerto pesquero de Barcelona y, con él, su lonja donde cada día se reúnen para pujar por las mejores piezas pescadores, restauradores y profesionales del sector. De la mano de una bióloga marina, podrán conocer el funcionamiento de la lonja, las artes de la pesca y la estructura del puerto de forma totalmente exclusiva ya que esta bióloga es la única guía acreditada para visitarla.

Tras degustar una selección de las mejores tapas en los típicos bares del emblemático barrio de pescadores (La Barceloneta), dicha experiencia marinera finaliza con una exquisita cena en la que un chef preparará el pescado comprado esa misma tarde en la lonja con los visitantes.

Y para aquellos fanáticos del dulce, se ofrece una visita por la contacto con la Barcelona más “chocolatera”,  puesto que fue aquí donde se inventó el chocolate a la taza. De la mano de una historiadora, los visitantes conocerán las chocolaterías más tradicionales, como Dulcinea o La Granja, y también las más nuevas, como Chok o Be Chocolat, en las que podrán convertirse en chocolateros por un día gracias a entretenidos talleres. Entre onza y onza, se explica la historia de la Barcelona más antigua paseando por el Barrio Gótico y el Raval.

Fotografías: vía Pinterest